| HOME | |
| Este
sitio WEB está dedicado a rollos de pensamiento, en concreto a la
Estética, en cuanto disciplina filosófica y no en cuanto dispositivo
social para la imagen individual. Los materiales contenidos son para
uso teórico e investigador, y las opiniones contenidas responsabilidad
del autor. Críticas, sugerencias y opiniones serán bien recibidas a
través de la dirección de correo electrónico contenida en la cabecera,
aunque no necesariamente se tendrán en cuenta. Este sitio WEB está pensado para un uso rápido y a bajo coste, esto es, para que el "como debería ser" un sitio web no dificulte o enturbie su contenido fundamental, canal de unos determinados contenidos. Evidentemente no hacemos defensa de un formalismo ascético en la presentación, pero sí de cierto ascetismo en las formas, acorde con el contenido presentado y, sobre todo, con algunas ideas directrices que emanan de los textos publicados. Evidentemente materia y forma sólo pueden separarse a nivel analítico, como dijo un hombre sabio hace ya más de dos mil años, de tal forma que si puede argumentarse a favor del ensayo como forma, como hizo mucho más recientemente otro sabio, creemos que también es aplicable lo allí dicho a cualquier otra forma de sensibilizar ideas e imágenes. Un sitio WEB por ejemplo. En este sentido quisiera hacer aquí una advertencia que, a la vez, me sirva de descarga de responsabilidades, auf eigene Gefahr!, como se dice en germano. Este sitio web contiene, fundamentalmente, textos escritos de carácter, en ocasiones, fragmentario, inconcluso, incomprensible, casi siempre son de especulación sobre un texto, una frase, un anuncio publicitario, un hecho o cualquier otra menudencia. Obviamente su valor comercial es nulo. Es, simplemente, un puerto de refugio. Una apreciación más. Corren malos tiempos para la filosofía. Mejor dicho: continúan corriendo malos tiempos para la filosofía. Siempre ha sido así y, esperemos, que siga siendo así. Más que definiciones exactas y académicas pero difícilmente sensibilizables, a la filosofía le convienen casi siempre definiciones mucho más concretas: las que se derivan directamente de la vida cotidiana. Preguntar los "porqué" de todas las cosas es, desde luego, un incordio, como demuestran cualquier niño o hijo de vecino que tenga esta costumbre, pero es el primer paso -solo el primero- para el análisis, la reflexión y la argumentación posterior. Siempre son malos tiempos para esto último, siempre está mejor visto un asentimiento sin causar problemas. Asentimiento a la corriente general que se lleva por delante todo lo que esté delante y que pueda plantear una mínima resistencia, aunque sólo sea del roce que provoca su existencia ahí y en ese momento. Esto nos devuelve a la paloma de Kant, que piensa en lo bien que volaría si no hubiera aire que le opusiera resistencia. Tal vez en un futuro no muy lejano podamos/puedan ver la época presente como un tiempo en que perdió terreno la esfera pública de nuestras sociedades. Quedaron, tal vez digamos/digan, una esfera de lo privado, pequeña y siempre en peligro y una esfera de lo político (o social), donde el Poder se manifiesta de múltiples formas y cada vez más sin violencia física extrema (salvo casos de necesidad) pero con una coerción transmitida por palancas poderosas, eficaces y sin descanso. Mucho de lo que era el campo de la estética en otras épocas ejerce en la nuestra como una de estas palancas distribuidoras de la coerción. No en vano, el maridaje entre estética y sociología no tiene por que hacerse desde fuera, sino que la misma estética ya conlleva una sociología. Léase los textos estéticos de Adorno y tal vez no pueda sacarse otra conclusión. En esa radicalización de los ámbitos de vida, a la individualidad le queda resistirse a los embates. Más peligrosos en cuanto muchos de ellos se vocean precisamente en nombre de las libertades individuales. En nombre de los "derechos de autor", por ejemplo, pervirtiendo su original significado, se pretende calcular económicamente el saber y privatizarlo convenientemente. Lo mismo podría decirse de otros derechos y libertades individuales. No nos sentimos obligados a mantener una postura políticamente correcta. Bajo las causas más insignificantes yace un derecho pisoteado por la historia. No hace falta invocar a Walter Benjamin para justificar una respuesta. |
|
|
||
| mateucabot.net estetica: filosofia & critica | last
update: 11.8.2008 |
|